Blog

¿Cómo generar un cambio social desde la iniciativa privada?

 

“Erradicar la pobreza no es un acto de caridad, es un acto de justicia”.

 Nelson Mandela

Generar un cambio social y disminuir la desigualdad en el mundo es trabajo de todos; sin embargo, pocas veces se nos muestra la manera en la que todos participamos en causarla y las alternativas que tenemos para evitarla. En esta entrada quisiera mostrar un abanico de posibilidades que existen actualmente para generar cambios sociales y también un poco del debate existente sobre elegir una sobre otra.  Mucho se habla sobre lo que es “correcto”, “bueno” o “malo”; sin embargo, considero arriesgadas estas posturas definitorias, pues no existe ni una estrategia, ni una respuesta única para todos. Ojalá disfruten y aprendan de esta lectura, tanto como yo lo hice al escribirla. 

 

La manera tradicional de hacer negocios debe reinventarse y

la manera de atender problemáticas sociales mediante el asistencialismo y filantropía pura, también. 

No se ha fomentado lo suficiente el utilizar una visión sistémica para aproximarse y resolver las problemáticas sociales y medio ambientales. Cada organización, cada empresa se enfoca en una causa u objetivo en particular, desarticulando esta de una situación más compleja. Necesitamos compartir nuestro conocimiento, pero también estar dispuestos a escuchar; debemos apoyarnos, crear alianzas, aprender los unos de los otros, y, sobre todo, respetar y apoyar los esfuerzos de los demás más allá de términos, etiquetas y posturas categóricas.

 Una vía para que las empresas puedan atender y resolver problemas sociales y medioambientales es la Responsabilidad Social Empresarial (RSE). La AliaRSE, Alianza por la Responsabilidad Social Empresarial en México, define la a RSE como:

El compromiso consciente y congruente de cumplir integralmente con la finalidad de la empresa, tanto en lo interno como en lo externo, considerando las expectativas económicas, sociales y ambientales de todos sus participantes, demostrando respeto por la gente, los valores éticos, la comunidad y el medio ambiente, contribuyendo así a la construcción del bien común (como se citó en Cajiga, s.f., p.2).

    La RSE es un proceso y no debería ser algo ajeno a las funciones de la empresa; sin embargo, es común que los negocios que adquieren RSE han arrancado y han operado previamente, sin estar conscientes de todo lo que implica la construcción del bien común. Definitivamente toma tiempo construir buenas prácticas.

    A pesar de los logros que representa ser Socialmente Responsable, la RSE ha llegado a ser duramente criticada. Henry Mintzberg, profesor de Administración de la Universidad de McGill, dice que las “Estrategias de responsabilidad social corporativa bien ejecutadas nunca podrán remediar los efectos de la irresponsabilidad social” (como se citó en Ryan, s.f., párr.7). Creo que muchos coincidimos con Mintzberg, solo hay que pensar en algunas industrias “sucias”. El ejemplo perfecto de una empresa que tiene algunas buenas prácticas de responsabilidad social, pero que de ningún modo puede compensar todos los daños que ocasiona, es Grupo México. Esta empresa minera cuenta con cerca de 30 mil colaboradores, más de 80 años en el mercado, área de sustentabilidad y una Fundación muy grande y reconocida. Sin embargo, Grupo México ha sido el causante de al menos cuatro grandes desastres ecológicos en el país: la explosión de una mina en el 2006, un derrame de metales tóxicos en el río Sonora, otro derrame en el río San Martín y un derrame de ácido sulfúrico en el Mar de Cortés. 

    Si tenemos casos de empresas como la anterior, podemos preguntarnos ¿qué aspectos toma en cuenta la RSE? Cabe mencionar que muchas veces -y esto es un problema- se confunde RSE con filantropía, es decir, con el hecho de que una empresa otorgue ciertos apoyos a alguna causa social. La RSE toma en cuenta toda la cadena de valor, su impacto social y medio ambiental y, por supuesto, las acciones internas de la empresa: legales, humanas y de transparencia. 

    A continuación muestro un esquema de las consideraciones que debe tener una empresa. Tomo el ejemplo de la industria de la moda, pues ayuda a clarificar el impacto en toda su cadena de valor y engloba a su vez las distintas áreas de la RSE:

    Hoy en día, gran parte de la RSE es voluntaria para las empresas; pero estoy convencida de que muchas de las acciones que hoy son un acto de voluntad, el día de mañana serán obligatorias. Tal como ha sucedido con la NOM-035-STPS-2018, enfocada en la prevención de riesgos psicosociales de los colaboradores de cualquier empresa mexicana y que será obligatoria a apartir del 23 de octubre del presente año. 

    Existe un factor que da mayor credibilidad a la RSE: la medición. Toda acción de responsabilidad social dentro de una empresa u organización puede ser medida en relación a su impacto social, medio ambiental, etc. Las empresas que cotizan en la bolsa están obligadas a cumplir con estrategias de responsabilidad social; sin embargo, cualquier empresa puede medir y reportar sus acciones. Dependiendo de la industria o el giro, se puede  utilizar la Norma ISO 26000, el Reporte Global o Global Reporting (GRI), estándares SASB, o los estándares de Just Capital, por mencionar algunas. Existe también el Centro Mexicano para la Filantropía (CEMEFI), el cual expide la certificación como “Empresa Socialmente Responsable”. Respecto a la Norma ISO 26000, hay que tener en cuenta que como ISO de Responsabilidad Social no es “certificable”, sino voluntaria. Esta Norma es un instrumento muy valioso, y en México se ha adoptado como “NORMA MEXICANA NMX-SAST-26000-IMNC-2011 GUIA DE RESPONSABILIDAD SOCIAL” y aunque, como se mencionó, es voluntaria en general; se vuelve obligatoria para algunas industrias como la de energía eléctrica y empresas de exportación de alimentos a Estados Unidos. Actualmente, existe un estándar relativamente nuevo denominado “Futuro Neto Positivo”, el cual tiene la intención de asegurar un mundo resiliente y regenerativo. Está creado con una visión sistémica y evita la visión a corto plazo, común en todos los sectores hoy en día, generando indicadores claros a mediano y largo plazo. 

    Otro modelo para atender problemáticas sociales y ser sostenible a la vez, son las cooperativas. Estas han mostrado resultados positivos desde hace mucho años. En México, por ejemplo, la primera sociedad cooperativa se formó en 1873. Estamos hablando de una existencia de casi 150 años de este modelo en nuestro país. Cabe mencionar que La Ley General de Sociedades Cooperativas se publicó hasta los años 90 del siglo XX

    Las cooperativas tienen principios que buscan la integración entre personas, la mejora y el desarrollo de sus comunidades, y la inter-cooperación, puesto que ofrecen beneficios tanto a consumidores, como a trabajadores, comunidades y el entorno. Las cooperativas buscan ir más allá de  protecciones y beneficios de ley; hacen  de los colaboradores, socios de la empresa, estos comparten las ganancias entre sí, y gracias a la inter-cooperación dichos beneficios tienen un impacto positivo en el entorno inmediato. Considero importante resaltar que los principios de las cooperativas atienden muchas de las preocupaciones por las que nació el concepto de ser “socialmente responsable” e inclusive el de «emprendimiento social». Inclusive para Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía 2001 y premiado economista, la economía social, que tiene su columna vertebral en las cooperativas, está llamada a convertirse en el gran “tercer pilar” de la economía. 

    Un ejemplo exitoso es la Cooperativa de Tosepan. El movimiento cooperativo indígena de la Sierra Nororiental de Puebla nació como solución a la carestía de alimentos. La primera actividad que emprendieron fue la compra y venta de azúcar en las propias comunidades, después continuaron con otros productos de la región; hoy en día los productos que más ingresos les generan son: café, pimienta y miel virgen. La cooperativa ha incursionado en el mercado de productos orgánicos y comercio justo, y su café es reconocido a nivel internacional. Actualmente agrupa alrededor de 34,000 familias, la gran mayoría de poblaciones indígenas. 

    Existen también modelos innovadores de cooperativas. En Nueva York, por ejemplo, se encuentra Brightly, una cooperativa creada por mujeres que se dedican a la limpieza residencial y comercial. Brightly a la vez ha logrado instaurar su modelo como una franquicia. Las miembros de esta cooperativa ganan más de $18 dólares la hora, comparten sus ganancias, tienen protecciones laborales y desarrollan sus habilidades de liderazgo. La operación de la franquicia no es la tradicional, ya que la empresa mantiene sus principios como cooperativa, pero se facilita la apertura del negocio en otra entidad al franquiciar el modelo. 

    No podría faltar mencionar como modelo alternativo el emprendimiento socialSi bien no existe una sola definición de emprendimiento social, pues cambia tanto al interior del país como a nivel internacional, el ecosistema de emprendimiento social en México y Latinoamérica considera una empresa social a aquella que soluciona una problemática social o medioambiental a través de un modelo de negocio.  

    Una organización internacional, líder en el tema de emprendimiento social es Ashoka, la cual define el emprendimiento social como 

el proceso mediante el cual los ciudadanos construyen o transforman instituciones o sistemas para resolver problemas sociales. Implica la creación de nuevos equipos y recursos que mejoren la capacidad de la sociedad para abordar problemas y así, maximizar el impacto social a través de la sustentabilidad y la sostenibilidad. 

Cabe mencionar que Ashoka, sí ha premiado a organizaciones constituidas como “sin fines de lucro” ya que lo que buscan son modelos que resuelvan problemáticas sociales independientemente de cómo estén constituidos. 

 Para conocer un poco más sobre el emprendimiento social, los invito a leer el libro de Juan del Cerro ¿Qué es el emprendimiento social? Negocios que cambian al mundo, el cual puedes descargar en el siguiente enlace https://disruptivo.tv/emprendimientosocial/, Juan del Cerro es un referente o EL referente en capacitación de emprendedores sociales en México. También sugiero Modelando el emprendimiento social en México, coordinado por Mary Conway Dato On y José Antonio Dávila Castilla y publicado recientemente por la Universidad Panamericana, el libro que me parece más completo para adentrarse y comprender el tema, particularmente en el contexto mexicano. 

    Algunos ejemplos de empresas sociales en México:

Empresa Social ¿Qué la hace una empresa social?
Iluméxico 

Venden sistemas autónomos de tecnología solar. 

  • Promueve el acceso igualitario a energía a través de soluciones sustentables e inclusivas (centrado en las necesidades). 
  • Su bajo Costo (es accesible, mas no regalado).
  • Cuenta con acceso a financiamiento incluyente.
  • Red de distribución local para que el producto llegue a quien realmente lo necesita. 
  • Generan oportunidades laborales en la comunidad y empoderamiento comunitario.
Échale a tu casa

Venden casas.

  • Utilizan materiales innovadores de bajo costo y amigables con el medio ambiente.
  • Crean vivienda digna para familias de escasos recursos.
  • Las personas de la comunidad construyen la casa, por lo que obtienen un empleo.
  • Cuenta con acceso a financiamiento incluyente y educación financiera.
  • Durante el proceso de construcción, a cada integrante de la familia que trabaje en el proyecto se le pagan 200 pesos.
Oaxacanita Chocolate

Venden chocolate artesanal

  • Cuenta con un proceso de elaboración sostenible y que cuida al medio ambiente. 
  • Trabaja con la comunidad mixteca de Oaxaca, en la zona de mayor pobreza en México. 
  • Da capacitación profesional para colaboradores.
  • Fomenta tradiciones mexicanas.

    Existe además otra forma en que se puede emprender de manera responsable, Guillermo Jaime, fundador de Mejoramiento Integral Asistido (MIA), define como Capitalismo Social

“a las ideas rentables que permitan una mejor distribución de la riqueza […] implica conectar la riqueza con la pobreza a través de proyectos que activen la economía en la base de la pirámide o que contribuyan a una mejora en la calidad de vida de una comunidad” (2017, p.27).

Para Jaime, el reto del emprendedor social es “que pierda el miedo a dejar el morral y tomar el portafolio” (2017, p.54). Su visión es similar a los autores de The Business Solution to Poverty, Paul Polak y Mal Warwick, quienes idearon zero-based design, un modelo que crea productos y servicios a partir de lo que la comunidad sugiere, pero manteniendo tres principios básicos: Si no entiendes el problema que quieres resolver, si tu producto o servicio no incrementa significativamente el ingreso de la población y si no puedes vender 100 millones de productos, no te molestes en hacerlos. Un ejemplo de este tipo de modelo de negocio es Embrace premature-infant warmer, quienes diseñaron un tipo de incubadora portátil a muy bajo costo. Hoy por hoy, han vendido más de 200,000 dispositivos en comunidades de bajos recursos en 20 países, incluyendo México. 

    Para finalizar este recorrido por diversos modelos, no puedo dejar de mencionar a las Empresas de Sistema B. Sistema B es un movimiento mundial que busca tener las mejores empresas PARA el mundo no DEL mundo. Bajo su propuesta, comparten un diagnóstico totalmente gratuito para que las empresas puedan medir, comparar y mejorar su desempeño social y medio ambiental. Hannah Clark Steiman, en su artículo “A New Kind of Company: A «B» Corporation” (2007), llamó a la certificación B “los estándares más altos para empresas socialmente responsables”, por su parte, Tina Rosenberg, en su artículo para el The New York Times “Ethical Businesses With a Better Bottom Line” (2011), publicó que “la Certificación B otorga lo que faltaba: comprobación”. Si un negocio decide certificarse como Empresa de Sistema B, los resultados son públicos -a diferencia de lo que sucede con el distintivo mexicano de Empresa Socialmente Responsable-, esto con la intención de mostrar abiertamente los esfuerzos que se realizan por área y también para comprometerse públicamente a mejorar año con año. De acuerdo al último manual publicado por Sistema B, la mayor parte de las empresas obtienen entre 40 y 60 puntos de los 200 posibles; mientras que para que un negocio pueda certificarse como Empresa de Sistema B debe obtener 80 puntos o más. 

    Algo que considero importante y me complace mucho de la visión de Sistema B, es que establecen claramente y de manera realista que “no hay una sola manera de ser una buena empresa”. Cada empresa decidirá su propio camino, tomando en cuenta sus valores, industria, estrategia de negocio e intereses del equipo. Mediante el diagnóstico de Empresa B, se otorgan herramientas para reforzar valores y mapear un camino adecuado para la empresa, e igualmente ayuda a compartir e implementar mejores prácticas sociales y medioambientales. No se trata de ser perfectos desde un inicio, en realidad no sé si exista algo perfecto como tal, sino que se trata de ser conscientes de dónde estamos y cómo podemos mejorar en todas las áreas de la empresa.  

    Un ejemplo de empresa social, también certificada como Empresa B es BUNA café rico. Su puntaje total fue excelente: 91.3, su área más alta fue la comunitaria, puesto que hacen un maravilloso trabajo en las comunidades cafetaleras. Ninguna empresa tiene la necesidad de certificarse, es realmente un compromiso -consigo mismos y con la sociedad- de generar un bien social y medioambiental. Estas empresas saben que un tercero es quien debe evaluar la empresa, ya que no pueden -ni deben- ser juez y parte en el proceso de establecer si son realmente buenas empresas para el mundo.

La transparencia a todos los niveles y en todos los sectores nos eleva como humanidad, no está hecha para señalarnos y destruimos los unos a los otros, la transparencia ayuda a mejorar, a comprendernos y, sobre todo, a ser conscientes. 

    Esto me lleva a otro movimiento; capitalismo consciente, este tiene en cuenta la intención con la que una persona abre un negocio. El capitalismo consciente considera que no se trata de que te vaya bien haciendo el bien, como se plantea en el emprendimiento social, sino que un negocio es un paradigma en evolución. De acuerdo a este movimiento, una empresa tiene propósitos más altos: integración de accionistas, liderazgo y cultura conscientes, administración, etc. Esta visión considera que el valor para los accionistas es lo más importante y que no se necesita hacer algo “especial” para ser socialmente responsable, ya que esto es intrínseco para el éxito del negocio, está en su centro, en su razón de ser.  

    Si bien es cierto que la economía actual se basa en métricas de éxito monetarias, como el producto interno bruto; diversos autores, economistas y líderes políticos han tomado consciencia de que estas mediciones no consideran la realidad de los individuos, ni al entorno. Estos indicadores nada dicen de la condición de vida de las personas, de la biodiversidad, del cambio climático, o de los derechos humanos. De igual manera, el éxito económico de una empresa no refleja el impacto que tiene, o las consecuencias no intencionadas de existir, sobre el espacio y la comunidad.  Es por esto que Christian Felber, profesor de economía de la Universidad de Viena, habla acerca de la economía del bien común. Para Felber, el objetivo de la economía no es obtener beneficios y dinero, sino satisfacer las necesidades de la gente, más allá del lucro y de la competitividad. Para más información consultar el siguiente enlace https://www.ecogood.org/en/

Michael Porter, Profesor de Harvard, bajo ideas similares a las de Felber, creó el INDEX DE PROGRESO SOCIAL como una nueva manera de medir el éxito en nuestras sociedades. Porter generó 52 indicadores para definir la verdadera calidad de vida, independientemente de los indicadores económicos. Con estos indicadores no se pretende reemplazar las mediciones económicas, sino complementarlas. Por ejemplo, Costa Rica ha incrementado su progreso social sin incrementar su PIB. Esto nos comprueba que la solución para los problemas globales ya existe, y que no debemos ser esclavos del PIB, podemos progresar y tener mejor calidad de vida. Costa Rica da prioridad al bienestar de los ciudadanos frente al crecimiento económico, el cual, bajo el sistema tradicional, solo hace más ricos a unos cuantos. Estos cambios de perspectiva gubernamental también implican cambios en todos los sectores. 

  Ahora bien, es importante tener en consideración que la erradicación de la pobreza es una de las de las principales metas para lograr un desarrollo sustentable y no es posible resolverla solamente a través de modelos de negocio. Esto me recordó los esfuerzos que Paul Farmer viene haciendo desde hace años. Farmer ha insistido en que no podemos tener un movimiento de sustentabilidad sin tener los derechos sociales y económicos de las personas de menos recursos en su núcleo. Considera que el movimiento medio ambiental es un movimiento para la gente con privilegio. Debemos vincular la preocupación por la tierra con el respeto y solidaridad con la gente que vive en pobreza. Paul Farmer nos invita a subirnos en el “Camión de la Justicia Social” donde, además de ser líderes de este movimiento, seamos también humildes participantes ( 2013, pp.44-45). 

    El sector privado existe para atender la demanda de los consumidores. Si los consumidores apoyamos cualquier negocio, independientemente de si este tiene un compromiso social, medioambiental y/o de gobernanza, no podemos pronunciarnos y juzgar a aquellas que continúan con prácticas tradicionales. El director de sustentabilidad de seventh generation, una empresa de productos de limpieza, certificada en Sistema B, y con un altísimo cuidado del medio ambiente; ha comunicado que el 80% de la contaminación sucede al momento en que el consumidor utiliza el producto. La empresa ha mejorado año con año ofreciendo nuevos empaques, detergentes amigables con el medio ambiente, productos con los que consumidor pueda reducir su consumo de agua, etc.; pero al final del día, somos los consumidores quienes tenemos la enorme responsabilidad de usarlos correctamente. Como señala el Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa:

“La integración de la Responsabilidad Corporativa en la sociedad sólo será exitosa cuando la ciudadanía, consumidores e inversores, empiecen a demandar de las empresas comportamientos responsables”. 

No debemos olvidar el enorme poder que tenemos como consumidores. Nuestro consumo debe ser responsable y, por lo tanto, nuestra obligación es demandar a las empresas comportamientos responsables tanto en lo social como en lo ambiental. Está en nuestras manos no comprar en negocios que operan bajo modelos ineficientes, así como de la misma forma queda en nosotros, usuarios y clientes, apoyar a todas aquellas empresas que están buscando ser mejores, que invierten tiempo y recursos para generar alternativas responsables con la comunidad y el medio ambiente. Apostemos por ellas, apoyémoslas consumiendo sus productos y servicios, porque generar un cambio social y disminuir la desigualdad en el mundo, es trabajo de todos.

Como anexo, dejo un listado con algunos de los términos utilizados; además, incluyo el enlace o nombre del documento que pueden consultar para saber más del tema. 

Término Definición
Capitalismo Consciente El Capitalismo Consciente es una filosofía de empresa. Un modo de pensar el capitalismo que mejor refleja dónde nos encontramos en el viaje del ser humano y el potencial innato que tienen las empresas para crear un impacto positivo en nuestra sociedad. 

www.capitalismoconsciente.es

Capitalismo Social “Ideas rentables que permitan una mejor distribución de la riqueza”, implica conectar la riqueza con la pobreza a través de proyectos que activen la economía en la base de la pirámide o que contribuyan a una mejora en la calidad de vida de una comunidad. Busca equilibrar la rentabilidad con el alto impacto social.

Capitalismo Social de Guillermo Jaime

Cooperativas La sociedad cooperativa es una forma de organización social integrada por personas físicas, con base en intereses comunes y en los principios de solidaridad, esfuerzo propio y ayuda mutua, con el propósito de satisfacer necesidades individuales y colectivas, a través de la realización de actividades económicas de producción, distribución y consumo de bienes y servicios.

Ley General de Sociedades Cooperativas

Economía con Propósito La economía con propósito describe el nuevo contexto así como las distintas maneras en que la gente y las organizaciones se enfocan en crear valor. Define el principio organizacional para la innovación y el crecimiento. La intención es que las personas tengan más propósito en sus vidas. Los ejes son: propósito personal, propósito social -relaciones y propósito con la sociedad- impacto. 

The Purpose Economy de Aaron Hurst

Economía del Bien Común El sistema económico alternativo apartidista propone construir con base en los valores humanos universales que fomentan el Bien Común. Situamos nuestro foco de acción en la cooperación y no en la competencia, en el bien común y no en el afán de lucro. Desde este lugar nos convertimos en palanca de cambio a nivel económico, político y social, un puente entre lo viejo y lo nuevo.

Concepto impulsado por Christian Felber desde 1972

www.economiadelbiencomun.org

Economía Circular  Es un concepto económico que se interrelaciona con la sostenibilidad, y cuyo objetivo es que el valor de los productos, los materiales y los recursos (agua, energía,…) se mantenga en la economía durante el mayor tiempo posible, y que se reduzca al mínimo la generación de residuos. Se trata de implementar una nueva economía, circular -no lineal-, basada en el principio de «cerrar el ciclo de vida» de los productos, los servicios, los residuos, los materiales, el agua y la energía.

www.economiacircular.org 

Economía Solidaria Conjunto de prácticas que generan un modo solidario y diferente de hacer economía, buscando una transformación social, siendo aplicada a cualquier tipo de empresa, cooperativa y caja de ahorro que siga una serie de características específicas. La principal es que la propiedad es conjunta o en común, es decir, un grupo de propietarios socios centran su acción en el trabajo colaborativo, buscando un equilibrio entre resultados económicos y objetivos sociales, la gestión es autónoma y transparente entre todos los miembros y no está ligada directamente con el capital o aportaciones de cada socio.

Secretaría del Bienestar

Empresa B Es una compañía comprometida a generar un cambio, que considera en sus decisiones a los consumidores, a los trabajadores, a la comunidad, a los inversores y al ambiente. Su objetivo es combinar el negocio con aportes sociales y el cuidado del hábitat en el ámbito en el que se desarrolla.

www.sistemab.org

Empresa Social  El emprendimiento social es una nueva forma de hacer negocios, la cual busca generar utilidades y, al mismo tiempo, resolver grandes problemas sociales. 

Juan del Cerro, ¿qué es el emprendimiento social?

Existen definiciones muy variadas de este concepto y existen “tipos” de emprendedores sociales también. 

Filantrocapitalismo – Philantrocapitalism  Es una nueva manera de filantropía, la cual semeja la manera en la que operan los negocios. Describe la manera en que el capitalismo puede ser filantrópico trabajando por un bienestar social. 

www.philantrocapitalism.net

Futuro Positivo Neto – Net Positive Future Nuevo estándar con la intención de asegurar un mundo resiliente y regenerativo. Requiere que las empresas piensen a largo plazo y que vayan más allá de evadir el riesgo e implementar mejoras poco a poco. La intención es tener una manera de cuantificar, evaluar y mejorar el impacto positivo en las empresas de manera estándar. Se alinea de manera paralela con el movimiento de economía circular.  

www.forumforthefuture.org

Índice del progreso social  Es una nueva forma de definir el éxito en nuestras sociedades. Es una medición comprensible de la calidad de vida, independiente de indicadores económicos. Fue diseñado para complementar, no para reemplazar, indicadores económicos como el PIB. 

www.socialprogress.org

 

Inversión de impacto Aquella inversión que busca un retorno social y ambiental positivo, a la par del rendimiento financiero. 

SVX.MX

Licencia Social  El permiso que la comunidad otorga a la empresa para que ejecute sus proyectos en un entorno concreto.

Iberoamerican Strategy

Microcréditos Préstamos de corta duración y a pequeña escala con pequeños pagos basados en confianza y que cubren solo la cantidad prestada. Muhammad Yunus, el padre del emprendimiento social, consideraba las microfinanzas como una solución a la pobreza. Creó el Banco para los pobres “Grameen Bank”. 
Organizaciones Sin Fines de Lucro- Filantropía Organizaciones de la Sociedad Civil (OSCs), Asociaciones Civiles (AC), Instituciones de Asistencia Privada (IAPs), Instituciones de Beneficencia Pública (IBPs); su principal objetivo es resolver problemas sociales mediante un modelo sin fines de lucro o asistencial. 
Pacto Mundial – UN Global Compact Iniciativa internacional de carácter voluntario en responsabilidad social más importante en los últimos años. Propuesta basada en el cumplimiento de diez principios adoptados por las empresas y retomados por iniciativas como GRI, FTSE4Good, etc. Fue propuesto en 1999 por Kofi Annan en el Forum Económico de Davos. 

unglobalcompact.org

Responsabilidad Social Es el compromiso consciente y congruente de cumplir integralmente con la finalidad de la empresa, tanto en lo interno como en lo externo, considerando las expectativas económicas, sociales y ambientales de todos sus participantes, demostrando respeto por la gente, los valores éticos, la comunidad y el medio ambiente, contribuyendo así a la construcción del bien común.

CEMEFI

Referencias

Cajiga, J.F. (s.f.). El concepto de responsabilidad social empresarial. Cemefi. Recuperado de https://www.cemefi.org/esr/images/stories/pdf/esr/concepto_esr.pdf

Clark-Steiman, H. (2007, 1 de julio). A New Kind of Company: A «B» Corporation. Inc. Recuperado de  https://www.inc.com/magazine/20070701/priority-a-new-kind-of-company.html

Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos (2012). Ley de la economía social y solidaria, Reglamentaria del Párrafo Séptimo del Artículo 25 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en lo referente al sector social de la economía. México, D.F. Diario Oficial (Primera Sección), 39-49. Recuperado de http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/ref/less/LESS_orig_23may12.pdf

Farmer, P. (2013). To Repair the World. Paul Farmer speaks to the next generation. Berkeley and Los Angeles, USA: University of California Press.

Jaime, G. (2017). Capitalismo Social. La conexión entre la riqueza y la base de la pirámide. México. Formato e-pub: Porrúa Print.

Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa (s.f.). Qué hacemos. observatoriorsc. Recuperado de https://observatoriorsc.org/inicio/que-hacemos/estudios/

Ryan, C. (s.f.). The future is here: How B Corps are transforming corporate social responsibility. BDC [entrada de blog].  Recuperado de https://www.bdc.ca/en/blog/pages/future-is-here-how-b-corps-transforming-corporate-social-responsibility.aspx

Rosenberg, T. (2011, 14 de abril). Ethical Businesses With a Better Bottom Line. The New York Times. Recuperado de https://opinionator.blogs.nytimes.com/2011/04/14/ethical-businesses-with-a-better-bottom-line/

Secretaría de Bienestar (2019). ¿Sabes qué es la Economía Social? Recuperado de https://www.gob.mx/bienestar/articulos/sabes-que-es-la-economia-social?idiom=es

Toscana Aparicio, A., & Canales Hernández, P. (2017). Gestión de riesgos y desastres socioambientales. El caso de la mina Buenavista del cobre de Cananea. Investigaciones Geográficas, 0(93). doi:http://dx.doi.org/10.14350/rig.54770